Recomendados por:

miércoles 29 de abril de 2009

MI PRIMER CAMPEONATO DE BADMINTON. VIVIR PARA VER Y VER PARA CREER.

Muchos ya lo sabréis, pero para los demás, confesaros que, si algo no he practicado en mi vida, pero nada de nada, es deporte. Hice mis “pinitos “, por llamarlos de alguna forma, jajaja, y hace ya la friolera de 25 años, jugando al frontón, algo de tenis, y poco más.

Si habéis leido este Blog, o el otro que dedico a mis padres, ya estaréis enterados de que mis hijos no han heredado este aspecto más bien sedentario que me caracteriza.

Entrando en materia, Sandra y su madre se apuntaron a una liguilla de Badminton, en la que se enfrentan equipos, formados por padres e hijos, de varias zonas de la Sierra. Pues bien, el sábado pasado nos apuntamos mi hijo, Iván, y yo.

Para que os hagáis una idea, y sin contar los partidos de Sandra que he visto, os diré que aquel día, era el primero en mi vida, en el que, de repente, me encontré delante de una red y rodeado de curiosas y coloridas rayas pintadas en el suelo. No me quedó más remedio que preguntar, a todo aquél que se me ponía a tiro, y durante toda la tarde, entre cuáles había que colocar el dichoso volante, y, aún después de celebrados los partidos, sigo dudando, puesto que hay diferentes normas, según se juegue en modo individual o bien se trate de un partido de dobles.

Allí mismo elegimos el nombre de nuestro equipo. Si bien, en un principio, creí que el más conveniente e intimidatorio sería “ Os vais a cagar “, finalmente optamos por el de “ Killers “, mucho más violento pero menos impresionante.

Con gran sorpresa por parte del resto de compañeros, que nos consideraban eliminados ya en el primera fase, derrotamos holgadamente a nuestros primeros contrincantes, otro padre con su hijo. Pero lo mejor de todo, es que hicimos lo mismo con otros cinco equipos más. La gente no daba crédito. Me conocen desde hace años y saben de mi aversión por el deporte y de mi muy desaconsejable costumbre de fumar. Lo que nunca podían imaginar era lo que estaban presenciando.

Yo alucinaba en colores. Tras nuestro primer encuentro, me tocó un padre que venía equipado a tope, con sus pantalones cortos, su camisetita blanca, rodilleras, …., ¡¡¡ hasta reflex traía el pollo !!!, vamos, todo un señor atleta, jajaja. Yo, por el contrario, llevaba puesto un chándal, azul y muy vistoso, pero un chándal normal y corriente. Mi tabaco en un bolsillo y mi móvil en el otro. Eso sí, al sacar, y aunque el hábito no haga al monje, yo adoptaba, con gran prestancia y decisión, esa postura tan curiosa, y muy parecida a la que el gran Bruce Lee utilizaba en sus furiosos combates de Kung-Fú, que había observado en mi hija cuando jugaba. El otro, se puso casi en cuclillas y con los brazos en cruz. Le llegaban de un extremo a otro de la pista, jajaja. Bueno, el caso es que saqué y todo empezó.

Cuando me devolvía, con bastante mala leche, todo hay que decirlo, el volante, mi cuerpo parecía desmembrarse. Cada parte de él, cada miembro, es como si quisiera ir por caminos distintos. Mis piernas iban para un lado, el tronco para otro. Mi cabeza seguía la dirección, desesperantemente cambiante, del cacharrito volador de las narices. Cuando creía que me iba a tirar a la izquierda, lo hacía a la derecha. Si me lanzaba una alta, al mirar, con gran desesperación, hacia el techo, en su busca, los ojos me hacían chiribitas con tanta luz artificial, y, a veces, hasta lo perdía de vista. Ni sé cómo acertaba, pero casi siempre le daba. Ni una lagartija se retuerce tanto en tan poco tiempo.

Conclusión: que los derrotamos. Además, mi hijo también venció a todos sus oponentes, excepto a la última.

Primero jugaban los dos niños, luego los adultos y finalmente disputábamos un partido de dobles entre los cuatro.

Lo peor llegó con el tercer padre. Mientras jugaban nuestros hijos, un corpulento señor, que resultó ser el progenitor del otro niño ( en este caso, era una niña, ésa que ganó a Iván ), se acercó y comenzó a hablar. Tras darme, muy amablemente, las buenas tardes, me contó que había sido deportista profesional ( no recuerdo el deporte en cuestión, porque parte de esa conversación fue borrada de mi mente debido a lo que a continuación os explicaré ) en no sé qué División, que le expulsaron de por vida y no pudo volver a ejercer como profesional, porque en un partido, cito textualmente, “ se le fue la olla “ e infló a tortas ( por no reproducir el término exacto que utilizó, jajajajaja ) a otro jugador.

Al oír tal confesión, varias ideas cruzaron mi mente, en cuestión de milisegundos. La primera fue coger a mi hijo en brazos y abandonar el polideportivo de forma inmediata, jajaja. ¿ Por qué me contaba tan terrible historia justo antes de enfrentarse a mí con las raquetas ?. ¿ Para que me pusiera nervioso ?.

Me armé de valor y , aún sabiendo que corría un más que considerable riesgo, jajaja, comencé a jugar, con ese estilo inigualable que me caracteriza. Y le gané, jajaja. Cuando, tras el partido, vi que se aproximaba, temí lo peor, pero no, sólo se trataba de ofrecerme su mano derecha en señal de felicitación. Afortunadamente, el peligro había pasado.

Tras luchar a brazo partido con 6 o 7 equipos más, ..., ¡¡¡ tatatacháaaannnnnn !!!, quedamos subcampeones en nuestra categoría. Así que habrá que volver, puesto que se celebrará otro en pocas semanas y ya nos hemos hecho un hueco en el podium, y, ¿ por qué no decirlo ?, en el corazón de nuestros fieles y muy atentos espectadores, jajajajaja. Hubo algún graciosillo que, al parecer, comentó que más parecía que estábamos jugando relajadamente en la playa con un balón de plástico, pero ya se sabe, críticos amargados los hay en todas partes, jajajajajajaja.

Es una verdadera pena, y hasta me da cierta rabia, no haber aprovechado mejor estas indudables dotes que, aunque en estado de latencia y muy desaprovechadas, poseo para los deportes en general. Pero ya es tarde. En otra vida quizá. En ésta, desde luego, no.


lunes 27 de abril de 2009

GRIPE PORCINA : LA MINISTRA DE SANIDAD, DOÑA TRINIDAD JIMÉNEZ, DICE QUE NO HAY DE QUÉ PREOCUPARSE. MENOS MAL. NO SABE EL PESO QUE ME QUITA DE ENCIMA.

Por si no fuera poco lo que nos espera con la maldita crisis, ahora se nos viene encima la llamada “ gripe porcina “. Afecta a los gorrinos ( cerditos y demás ), pero también a los humanos, incluso a aquéllos que no son “ gorrinos ”. Da igual que te limpies o no. Si te toca ( el cerdo no, el virus de la gripe ), estás apañado. Yo ya he mirado la posibilidad de adquirir una de esas mascarillas, pero dado el considerable tamaño de mi apéndice nasal ( o sea, de mi más que hermosa nariz ), no creo que me ofrezca una protección demasiado eficaz. Quedarían huecos por todos lados, jajaja. Intentaré encargar una a medida.

Ya se ha confirmado algún caso en España y decenas en el resto del mundo.

Sin embargo, Da. Trinidad Jiménez, nuestra flamante Ministra de Sanidad, ha declarado que no existe motivo alguno para la preocupación. Que España está preparada ante tal epidemia. De pandemia la califican algunos. Espero que se trate de los típicos alarmistas.

Y lo asegura diciendo que contamos con, nada más y nada menos, diez millones de vacunas.

Vamos a ver. O Da. Trinidad Jiménez no está al tanto de las estadísticas demográficas en España, o se equivoca al contar las vacunas necesarias.

Con diez millones de vacunas no tenemos ni para empezar. En España, salvo error u omisión, vivimos bastantes más personas. ¡¡¡ UNOS CINCUENTA MILLONES !!!. Espero que el temita no pase a mayores. Pero si lo hiciera, va a haber tortas por conseguir una de esas vacunas. Cuento antes se pongan a fabricar más, unas cuarenta millones más, jajaja, mejor que mejor.

Claro que Da. Trinidad, forma parte del mismo Gobierno que prometió el pleno empleo, que dijo, hasta la saciedad, que no había crisis, que jura que nuestras pensiones no peligran, que contamos con un sistema de Enseñanza ideal y tremendamente eficaz, que nuestros depósitos están más que seguros en las entidades bancarias, que nos anima a consumir más a pesar de llevarnos a la bancarrota, ........, así que no debe extrañarnos nada ya.

Nota: tendré que ir pensando en cambiar el apelativo con el que me refiero a mi querido amigoGorri .... “, ..., no me atrevo ni a escribirlo, jajajajajaja.
EDITO: Otro detallito sin importancia. Este virus no es el de siempre. Se trata de una nueva cepa y los científicos están trabajando, a marchas forzadas, para conseguir desarrollar el medicamente específico para esta nueva mutación que la enfermedad ha experimentado. O sea que, ni diez ni sesenta millones de vacunas valen. Aunque fuese cierto que contáramos con ellas, para nada sirven en este caso.


Anuncios Clasificados.