ASUNTO ELUANA ENGLARO : ESTOY ABSOLUTAMENTE INDIGNADO.

Bueno, pues debí informarme mal o quizá, los nuevos datos que han salido ahora a la luz, no se conocían con anterioridad. Pero ahora, y a la vista de ellos, estoy plenamente convencido de que se ha cometido una auténtica barbaridad. Me explico.
Al parecer, la desafortunada Eluana, aún permaneciendo, desde hace 17 años, en estado de coma, y sin conseguir despertar, abría y cerraba los ojos, incluso hacía muecas. Su alimentación se basaba en una sonda, mediante la que se le proporcionaba el nutriente y la hidratación que mantenían su cuerpo con vida.
Pero es que resulta que también comía yogures, y de forma completamente natural, mediante su boca, pasando por su garganta. En coma, pero lo habían conseguido.
Resulta que no experimentaba dolor alguno. Estaba en coma, sí. Pero no sufría. Y de hecho, tampoco requería cuidados hospitalarios especiales. Descansaba en una Casa de Reposo.
Y ahora me centro en lo que, si cabe, más ha llamado, para mal, mi atención.
Su padre. El que solicitaba la eutanasia y hablaba del sufrimiento, por otro lado completamente lógico, que como padre tenía que padecer, tras tantos años sin que su hija despertase, ...,
Su padre. El que sabía que era cuestión de días, o tan sólo horas, el trágico final, que el cuerpo de su hija no soportara la falta de hidratación y alimento. Su padre, ..., no la cuidaba ya desde hacía mucho tiempo. Ni la visitaba, al menos así lo relatan ahora, con excesiva regularidad. De su cuidado, en la mencionada Casa de Reposo, se encargan, perdón, se encargaban, unas monjitas. Imagino que ellas sí estarán muy, pero que muy afectadas por tan espeluznante suceso.
Tampoco estuvo con ella en el momento de su fallecimiento. Le avisaron. Pero no llegó a tiempo.
Sé que es del todo imposible ponerse en el lugar de alguien que sufre una situación como la presente. Pero voy a intentarlo.
Si fuese mi hija, y se me pone la carne de gallina sólo de pensarlo, la que permaneciese en un hospital, en coma, sedada, .... Si me viera obligado a tomar la horrenda decisión de dejarla morir ( algo que nunca haría si mi hija no sufriese y además comiera yogures y moviera ojos y boca ), al verla tan mal día tras día, hora tras hora, minuto a minuto, al constatar que su estado es forzosamente terminal y que nada más puede hacerse ( no quiero ni imaginarlo y, aunque pueda sonar egoísta, y lo sea con total seguridad, prefiero pasar yo por ese trance, antes que condenarme a seguir viviendo, tras ser testigo de su agonía ), tengo algo muy clarito.
Nada ni nadie, me apartaría de su lugar de reposo. Nada conseguiría moverme de la cama en la que estuviera. Mi mano permanecería pegada,mejor dicho, soldada a la suya, hasta el último momento. NADIE tendría que llamar a mi teléfono para pedirme que acudiese al Hospital. ¡¡¡ Sería mi hija, MI HIJA, la que se estaría muriendo !!!. ¡¡¡ MI HIJA !!!.
Al parecer, la desafortunada Eluana, aún permaneciendo, desde hace 17 años, en estado de coma, y sin conseguir despertar, abría y cerraba los ojos, incluso hacía muecas. Su alimentación se basaba en una sonda, mediante la que se le proporcionaba el nutriente y la hidratación que mantenían su cuerpo con vida.
Pero es que resulta que también comía yogures, y de forma completamente natural, mediante su boca, pasando por su garganta. En coma, pero lo habían conseguido.
Resulta que no experimentaba dolor alguno. Estaba en coma, sí. Pero no sufría. Y de hecho, tampoco requería cuidados hospitalarios especiales. Descansaba en una Casa de Reposo.
Y ahora me centro en lo que, si cabe, más ha llamado, para mal, mi atención.
Su padre. El que solicitaba la eutanasia y hablaba del sufrimiento, por otro lado completamente lógico, que como padre tenía que padecer, tras tantos años sin que su hija despertase, ...,
Su padre. El que sabía que era cuestión de días, o tan sólo horas, el trágico final, que el cuerpo de su hija no soportara la falta de hidratación y alimento. Su padre, ..., no la cuidaba ya desde hacía mucho tiempo. Ni la visitaba, al menos así lo relatan ahora, con excesiva regularidad. De su cuidado, en la mencionada Casa de Reposo, se encargan, perdón, se encargaban, unas monjitas. Imagino que ellas sí estarán muy, pero que muy afectadas por tan espeluznante suceso.
Tampoco estuvo con ella en el momento de su fallecimiento. Le avisaron. Pero no llegó a tiempo.
Sé que es del todo imposible ponerse en el lugar de alguien que sufre una situación como la presente. Pero voy a intentarlo.
Si fuese mi hija, y se me pone la carne de gallina sólo de pensarlo, la que permaneciese en un hospital, en coma, sedada, .... Si me viera obligado a tomar la horrenda decisión de dejarla morir ( algo que nunca haría si mi hija no sufriese y además comiera yogures y moviera ojos y boca ), al verla tan mal día tras día, hora tras hora, minuto a minuto, al constatar que su estado es forzosamente terminal y que nada más puede hacerse ( no quiero ni imaginarlo y, aunque pueda sonar egoísta, y lo sea con total seguridad, prefiero pasar yo por ese trance, antes que condenarme a seguir viviendo, tras ser testigo de su agonía ), tengo algo muy clarito.
Nada ni nadie, me apartaría de su lugar de reposo. Nada conseguiría moverme de la cama en la que estuviera. Mi mano permanecería pegada,mejor dicho, soldada a la suya, hasta el último momento. NADIE tendría que llamar a mi teléfono para pedirme que acudiese al Hospital. ¡¡¡ Sería mi hija, MI HIJA, la que se estaría muriendo !!!. ¡¡¡ MI HIJA !!!.
Hoy he leido que están practicando la autopsia del cadáver, para determinar la causa real de la muerte. Ésa es otra. Pasas, atormentado, por la muerte de tu hija y luego, cuando lo natural sería proceder a enterrar su cuerpo, éste debe ser abierto por los médicos forenses. Para volverse loco, os lo digo yo.
Supongo que en los próximos días, se seguirán conociendo más detalles al respecto. Pero yo casi prefiero no enterarme. Ese padre estaba junto a su nueva familia ( mujer e hijos ), mientras su otra hija , según él mismo solicitó, moría de hambre. Ese padre ha tomado la decisión de matarla, sí, matarla, logrando que dejasen de suministrar su sustento vital, y aún a sabiendas, vuelvo a insistir, de que su hija no padecía dolor alguno, comía yogures y movía, con regularidad, ojos y boca.
Hemos sido testigos de sucesos asombrosos, en los que personas que llevaban años y años en el mismo estado, han despertado de repente. Se ve que él no los ha visto o piensa que tales milagros no ocurren. Pues sí Don Beppino, sí que ocurren.
Para mí al menos, será su padre, pero no ha sabido ser un buen padre. Allá él y su conciencia. Eso sí, si yo tuviese el poder en Italia, hubiera mandado incluso a la Policía, al objeto de evitar tal atrocidad, mientras se debatía la controvertida Ley. Se hubiese evitado esa muerte. Tiempo habría para tomar la decisión. Después de transcurridos 17 años, no hubiese supuesto mal alguno esperar 17 días más.
Supongo que en los próximos días, se seguirán conociendo más detalles al respecto. Pero yo casi prefiero no enterarme. Ese padre estaba junto a su nueva familia ( mujer e hijos ), mientras su otra hija , según él mismo solicitó, moría de hambre. Ese padre ha tomado la decisión de matarla, sí, matarla, logrando que dejasen de suministrar su sustento vital, y aún a sabiendas, vuelvo a insistir, de que su hija no padecía dolor alguno, comía yogures y movía, con regularidad, ojos y boca.
Hemos sido testigos de sucesos asombrosos, en los que personas que llevaban años y años en el mismo estado, han despertado de repente. Se ve que él no los ha visto o piensa que tales milagros no ocurren. Pues sí Don Beppino, sí que ocurren.
Para mí al menos, será su padre, pero no ha sabido ser un buen padre. Allá él y su conciencia. Eso sí, si yo tuviese el poder en Italia, hubiera mandado incluso a la Policía, al objeto de evitar tal atrocidad, mientras se debatía la controvertida Ley. Se hubiese evitado esa muerte. Tiempo habría para tomar la decisión. Después de transcurridos 17 años, no hubiese supuesto mal alguno esperar 17 días más.
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